¡Me mordió el dedo!
En la niñez, los hermanos suelen jugar sin darse cuenta de su fuerza o de aquello que puede ocasionar dolor; simplemente siguen sus instintos para descubrir el mundo. El hermano mayor ve como su hermanito se mete el dedo en la boca y quiere hacer lo mismo, pero el bebé muerde sin detenerse porque no siente ningún dolor. ¡Estoy segura que nunca más le meterá el dedo en la boca a su hermanito!
Categorías: Niños
Etiquetas: dedo, hermanos, juegos, morder, niños
2 menciones
- El experimento de los malvaviscos, febrero 9, 2011
- La locura de los videos virales en Internet, marzo 1, 2011
